miércoles, agosto 30, 2006

Huiré

Huiré a otro país,
huiré de tus cafés pupilas,
y de tu voz preciosa,
de tu presencia toda.

Me olvidaré de tu recuerdo,
no buscando otros besos,
ni otros ojos bellos,
ni tan negros cabellos;
sólo sé que antes de enero
olvidarte por completo deseo.

Amanecer

Ya cantan dulces aves
una dulce canción,
y escucho en la lejanía
de la muchedumbre el clamor.

Yo entonces recuerdo
que la noche recién transcurrida
me trajo malas noticias
¡ay de mí, de mi vida marchita!

¿Qué soñaré?

¿Qué soñaré hoy?
el dolor del corazón
me atormenta con furor;
quiera la noche serena
calmar todas mis penas.

Ella me preguntó

Ella me preguntó
cómo la vida iba;
y le pregunté yo
cómo iba su curso de medicina.

No quería recriminarle
ni tampoco disculparme.

Yo en cambio añoraba
preguntarle por mis errores,
y que ella me confesara
en qué falle entonces.

Y entonces

Y entonces decidí
que mi dolor profundamente
en mi pecho siempre esconderé,
y sus gritos y alaridos
por siempre sofocaré.

Y entonces me di cuenta
de que con amargura
tendría que soportar
el mirarte y escucharte
sin poderte olvidar.

Ayer

Ayer tenía esperanzas,
ayer esperaba tu llegada,
ayer tanto te anhelaba,
¡tanto entonces te idolatraba!

Ayer tan sólo un sueño soñé,
y hoy me dices mi bien,
con tus pupilas cafés,
que no te intereso,
que jamás te interesé.

Resignación

Ven a mí resignación,
que ya no puedo más
con este dolor.

Ven y no tardes
querida resignación;
son tan grandes mis dolores
como antes mis ilusiones.

Juntos compartimos

Juntos compartimos esperanza
de que un mejor mundo llegara,
y luchamos entonces mucho
para que se realizara.

Al fin vimos que en tragedia
tornose la febril esperanza,
pero matarle no quisimos
creyendo que podría levantar las alas.

Me gustaría saber

Mucho me gustaría saber
-diera por ello todo mi ser-,
qué fue lo que en mí viste,
qué fue lo que acaso no percibiste,
que te hizo despedirme.

¿Fue acaso mi inexperiencia?
¿Acaso mi falta de paciencia?
¿Acaso mi torpe inocencia?
¿Acaso para tí mi insistencia?

Tengo las fotos

Tengo las fotos tuyas
guardadas en mi recuerdo,
y también las notas tuyas
clavadas en mi pecho.

Dejaré que el tiempo
haga borroso tu recuerdo,
y pueda entonces
descansar mi ánimo sereno.

lunes, agosto 28, 2006

Me hubiera encantado

Me hubiera encantado
no cometer aquel error,
y así un día,
tras haber visto como el sol
tras las montañas se escondía
tras haber compartido
juntos gran dicha,
a la medianoche fría
le levantaras fría
por funesta pesadilla,
y mencionaras mi nombre,
¡yo entonces te protegería!

¡Si tan solo no pensaras
qué poco soy en tu vida!

Ayer, hoy, mañana

Hace tiempo transido
de dolor el corazón
se hallaba hundido
en gran desesperación.

Hoy se halla dormido
en las esperanzas
de tu amor.

Mañana estará perdido
en gran aflicción,
o acaso fundido
con el éxtasis de tu corazón.

Tu foto

Es tu foto
objeto inanimado
que mueve tanto y tanto
el corazón y el ánimo.

¿Qué no hará tu encanto,
cuando te vea rebozando
de vida y en cambio,
pueda besar tus manos?

Tu recuerdo

Tu recuerdo no me deja,
me asfixia y alimenta
a un mismo tiempo
la vida entera.

Mi leve ánimo

Mi leve ánimo
cautivo de tí es,
y si acaso tú ríes,
yo río contigo, mi bien.

La mañana

La mañana llegará
y mis lágrimas enjugará,
y acaso la felicidad
a mi pecho regresará.

Podría

Podría todo poseerlo:
dinero, fama, placer,
pero gran desconsuelo
tendría por no poderte tener.

Hace tiempo

Hace tiempo que no veía
tus grandes ojos de ninfa,
y heme aquí en agonía,
por que no voltean a verme, niña.

jueves, agosto 24, 2006

Una máscara

Yo usaré en tu presencia
una mascara que representa
mi amistad desinteresada,
aunque la pasión desenfrenada
lleve en el pecho enterrada.

No ignoro

No ignoro que con su experiencia
poca cosa vea usted en mi inocencia;
sepa bien que la vida entera
habré de esforzarme con insistencia
para dejar de lado de usted la idea
de que no puedo quererla como usted desea.

Era aquella amiga

Era aquella amiga
en el amor muy versada,
quien con sus palabras trataba
de convencerme a no entregar el alma.

Y es que ella decía
que loco de amor me volvía
por una bella ninfa,
que podría desdeñar mi compañía,
y ¡ah! caer en terrible agonía.

lunes, agosto 21, 2006

No sé

No sé si lograré conquistarte,
ni sé si podré besarte;
ignoro si llegarás a desearme,
pero sí sé que espero
que si no podemos con pasión amarnos
podamos mirarnos como hermanos.

En este otoño

En este opaco otoño
las enramadas cafés de ven tornar;
en mí en cambio verde
todo se empieza a colorear.

En este triste otoño,
yo te veo regresar,
y en mí la primavera,
acaba de llegar.

No te acongojes corazón

No te acongojes corazón,
que aquella terrible bruma
que insistía en oscurecer la esperanza
ha sido por el tiempo derrotada
y verás finalmente a tu dueña deseada.

jueves, agosto 17, 2006

Tanto miedo

Tanto miedo me infunde
el no poder complacerte,
el no poder llenarte,
el no ser un buen amante.

Tanto miedo me infunde
el no poder conquistarte,
que quisiera arrancarme
de mi pecho y de mi arte.

martes, agosto 15, 2006

Doy gracias

A la vida doy gracias
por la espera por fin terminada
que tanto me laceraba la esperanza,
¡valdrá la pena por tu llegada!

Al tiempo acaso cruel
doy gracias por la rapidez
con que agotó duras horas
que esperaba por verte otra vez.

Me pregunto si acaso
no esto un sueño cruel;
tanta alegría me infunde tu retorno,
tan feliz se halla mi ser.

Tus cafés pupilas

Porque son tus ojos cafés
es el café mi predilecto color,
y si acaso se tornasen verdes,
verde sería mi corazón.

Son tus brillantes pupilas
llenas de cálido fuego,
fuente inagotable de simpatía,
que ponen a mi espíritu sereno.